En el vestuario del Real Madrid no ha gustado nada que Mbappé alargara su estancia en París hasta el pasado domingo por la tarde y que se vieran imágenes de su vida privada y de sus momentos de ocio. Sus compañeros respetan que pidiera una segunda opinión médica y que hiciera allí parte de la recuperación, pero creen que debió regresar el viernes como estaba previsto y estar junto al equipo.
Las imágenes de Kylian Mbappé celebrando los goles de Fede Valverde como un hincha, subido a la barandilla del palco de jugadores, han servido para calmar un poco el desapego de una parte de la afición con el delantero francés. Si un sector muy amplio del madridismo no ha entendido en absoluto la gestión que tanto el club como el propio futbolista han hecho de su lesión de rodilla, en el vestuario del Real Madrid tampoco han sentado nada bien algunas de las imágenes que trascendieron de la estancia de Mbappé en París la semana pasada.
Sus compañeros entienden perfectamente que Mbappé, igual que hizo Bellingham, se marchara fuera de Madrid en busca de una segunda opinión médica para una lesión aparentemente leve y que se le llevaba alargando casi tres meses. Hasta ahí ninguna pega. Lo que no ha gustado en el vestuario es que, de forma unilateral, Mbappé decidiera alargar su estancia en París durante todo el fin de semana y que, mientras su equipo se jugaba la Liga en Balaídos con diez bajas, trascendieran imágenes del delantero francés en su tiempo de ocio.
Recuperación y ocio en París
Nadie en el vestuario reprocha a Mbappé ni su rendimiento –sólo faltaría después de haber marcado casi el 60% de los goles del equipo–, ni su compromiso ni su capacidad para ejercer de portavoz en los momentos más difíciles como después de la pitada ante el Levante o tras los insultos racistas de Prestianni a Vinicius en Da Luz. Pero muchos de sus compañeros no entienden que Kylian no regresara a Madrid el pasado viernes justo el día que la expedición del equipo volaba a Vigo.
No es la primera vez que Mbappé tiene algún enganchón con sus compañeros aunque ahora el francés está absolutamente centrado en recuperarse cuanto antes para volver a ayudar al Real Madrid en la fase decisiva tanto de la Champions como de la Liga. Aunque su presencia en el duelo del sábado ante el Elche está descartada, Kylian podría viajar el lunes rumbo a Mánchester y apurar hasta última hora sus opciones de estar disponible en el decisivo duelo de vuelta frente al City.

Para Arbeloa y para sus compañeros Mbappé es incuestionable. El entrenador y el vestuario saben que sus opciones de competir por los títulos pasan porque el francés vuelva a ser el jugador demoledor de los tres primeros meses de la temporada cuando decidía partido sí y partido también. Kylian también está deseando volver y dejar atrás sus problemas en la rodilla que le llevan persiguiendo desde comienzos de diciembre.
Mbappé sabe que el Real Madrid le necesita y se siente en deuda con el club. A pesar de que la mala gestión de su lesión le generó desconfianza en el cuerpo médico, el delantero francés está totalmente implicado y comprometido con el grupo y deseando volver a ponerse a las órdenes de Arbeloa, ya sea para el duelo ante el Manchester City… o para el derbi ante el Atlético que vendrá después.